Como en edades anteriores, el adolescente puede agruparse por razones de intereses y de objetivos: recreativos, deporte, música, taller de pintura, universidad, trabajo… Pero los grupos más importantes son aquellos en los que, cualquiera que sea el objetivo inicial, participa por interés en sus pares, para relacionarse en grupo; por tanto, su única y esencial función es la experiencia misma de grupo, la tarea del grupo es pues el grupo mismo.
Entonces, el grupo parece pasar a ser “su nueva familia”. De investir las relaciones familiares pasa ahora a investir el grupo. La dependencia de la familia pasa a ser dependencia del grupo. Es allí donde suceden ahora las cosas importantes, donde sucede todo. Allí los jóvenes comparten su crisis adolescente, crean identificaciones compartidas, experimentan fidelidad e incondicionalidad, empatía, comparten inquietudes, inseguridades, ansiedades, se apoyan mutuamente…

No hay comentarios:
Publicar un comentario